Un ático con vistas al Parque del Oeste: un oasis en el centro de la ciudad. Frente a los jardines de Rosales y con la Casa de Campo al fondo, la vivienda se organiza alrededor de su mayor activo, la luz de poniente.
Se elimina el pasillo tradicional en favor de un recorrido continuo entre las estancias de día, todas orientadas hacia el verde.
Un proyecto donde la ciudad se asoma por la ventana y el interior responde con la misma serenidad.